Disfrutamos mucho el viaje a Baden-Baden, porque nos recordaba nuestro viaje a Karlový Vary. Las ciudades son muy parecidas entre sí, excepto quizá en que Karlovy Vary no cuenta con un casino famoso. El viaje a Baden-Baden estuvo engalanado con coches veteranos – coches deportivos y coches de pasajeros del siglo pasado. El vino de aquí es verdaderamente exquisito.
El viaje no empezó de la forma más feliz que digamos. Llovió y por primera vez tuvimos un pinchazo por el camino.
Baden-Baden es una línea recta de 450 kilómetros desde Praga, igual que desde París. Ya hemos recorrido 812,5 km desde que salimos.